share on:
Comparte!
Durante este año 2019 los mercados  asiáticos continúan fortaleciendo relaciones con Centroamérica, conquistar la región representa la penetración con rutas estratégicas y una nueva realidad geopolítica.

La visión del mercado  asiático en Centroamérica continua en constante crecimiento. Corea del Sur impulsa las exportaciones de automóviles, acero, pro- ductos cosméticos y componentes electrónicos, entre otros bienes.

Asimismo, pretende que sus relaciones con Centroamérica evolucionen, contemplando el fomento de programas de intercambio turísticos, cultural y mayores esfuerzos por fortalecer las relaciones diplomáticas.

Corea del Sur adquiere trato preferente en lo que respecta a los aranceles para vender a Centroamérica, principalmente. Productos tecnológicos, productos de automoción, y productos de línea blanca.

Para Honduras, el Tratado de Libre Comercio significa abrir las puertas a sectores de varios ámbitos, como los vegetales, las hortalizas, la industria del camarón y el azúcar, por lo que respecta al ámbito alimentario.

Fuera de este ámbito, crecerá el comercio de textiles y manufacturas de arneses. Por lo que respecta a Panamá, aumentarán las posibilidades de exportación de productos del mar, café, yuca, aceite de palma crudo y refinado, frutas tropicales, productos cárnicos, procesados del pollo, polvo de pescado, harina, azúcar cruda y refinada, y ron.

Costa Rica adquiere facilidades sobre todo en productos agroalimentarios y dispositivos médicos. Mientras que Nicaragua tomará fuerza en camarones congelados, azúcar crudo, cacao, café, ron, manufacturas textiles y calzado.

El Salvador apostará por el café, el azúcar, las boquitas insufladas y las medicinas.

Avanza China en Centroamérica

La influencia de China en la región centroamericana es cada vez más fuerte. Dicha presencia se encuentra relacionada con la posibilidad del aprovechamiento de rutas geoestratégicas para el transporte de bienes comunes que provengan de Suramérica, así como el beneficio de la energía hidroeléctrica de la región.

Todo apunta a que la apuesta de Beijing en Centroamérica tiene que ver con la construcción de infraestructura. Que permita el establecimiento de un centro logístico en aprovechamiento de la istmicidad regional, aspecto que ya ha sido explotado por parte de Estados Unidos.

Este país, por su parte, con la llegada de China a El Salvador ha iniciado una retórica más fuerte en su contra en defensa de su área de influencia histórica, clave en su conformación hegemónica.

Queda, además, el impacto producido por la construcción de la Franja y la Ruta, un proyecto de gran envergadura que podría tensionar aún más la hegemonía de Estados Unidos, no sólo sobre Centroamérica, sino sobre toda América Latina.

China tiene a Panamá entre sus principales objetivos de inversión en América Latina para los próximos años.

La ecuación de este creciente interés dista de ser compleja ni extraña: Pekín quiere incrementar su posición comercial en el mundo y el país centroamericano, unión natural entre los océanos Atlántico y Pacífico, que concentran el grueso de los intercambios, es una plataforma clave a escala global.

También lo es, y de forma muy especial, para su principal competidor en la carrera por el cetro de primera potencia global. Estados Unidos, con el que no termina de acordar una salida para los escarceos que amenazan con convertirse en una guerra comercial en toda regla.

El 10% de las exportaciones e importaciones del país norteamericano atraviesan el Canal de Panamá y suponen más de las dos terceras partes del tráfico anual de esta importante vía marítima por la que pasa uno de cada 20 bienes comerciados en el mundo.

La influencia de Pekín en Panamá ha generado suspicacias en Washington.

En febrero de 2019, el almirante Craig Faller,  jefe del Comando Sur, insistió ante el Senado en lo “particularmente preocupante” que constituye “el esfuerzo de China para ejercer control sobre infraestructuras clave asociadas con el Canal de Panamá”.

Faller también alertó sobre la construcción por parte de China de puertos en el litoral latinoamericano. “En el futuro”, dijo el almirante. “China podría usar su control de puertos de aguas profundas en el Hemisferio Occidental para aumentar su posición operacional global”.

¿A qué se debe su creciente interés? ¿El trasfondo es solo económico o intervienen intereses políticos?

Según expertos el factor principal de la oleada de proyectos se debe a la agresiva política comercial que promueven esas naciones en el mundo, de la cual no escapa la región, convertida además en un puente con el resto del continente americano.

América Central ha logrado constituirse en una plataforma exportadora muy exitosa, con un acceso privilegiado al mercado de Estados Unidos y apetecida para insta- lar operaciones.

Algo que hay que tener en cuenta la importancia del Canal de Panamá, a través del cual se han creado zonas de reexportación. Siendo la más conocida la Zona Libre de Colon, desde donde se reexporta a Centroamérica, Venezuela, el Caribe, Colombia y Ecuador.

China, el mayor usuario del Canal de Panamá, ha mostrado una política de internacionalización más agresiva. Busca ampliar su red de socios comerciales y se inclina por la búsqueda de productos primarios dado que es deficitario en ellos, como artículos alimenticios y metálicos.

Los ojos asiáticos de Taiwán no se quedan atrás e invierte en los aliados que le restan.

Taiwán es la que apunta más hacia el lado político ante la necesidad de mantener aliados diplomáticos y ser reconocida como nación soberana.

En esta área le queda el apoyo de Nicaragua, Honduras, Guatemala y Belice, tras perder el de Costa Rica, Panamá y El Salvador, que optaron por acercarse a China.

Históricamente, la región había sido aliada de Taiwán, pero el creciente peso comercial, político, geoestratégico de China es innegable y eso ha hecho que algunos países reconsideren su posición y comiencen a tener relaciones formales con China.

Esa potencia ha sido muy clara con respecto a su política con respecto a Taiwán, que considera sigue formando parte de su territorio. Sin embargo, eso no ha creado conflicto comercial, ya que Taiwán sigue comerciando con los países centroamericanos

El papel del CATO

Recientemente, la Oficina Comercial para Centroamérica (CATO, siglas en inglés) ha aunado esfuerzos con las embajadas de Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua en la República de China (Taiwan) para poner en marcha una campaña publicitaria a fin de aumentar la visibilidad de los países aliados de Centroamérica en Taiwán y al mismo tiempo promover esta región como un destino turístico entre los viajeros taiwaneses, informó la CATO.

Con este propósito y como parte de los proyectos promocionales de Centroamérica ejecutados por la CATO, se han diseñado y colocado grandes carteles publicitarios de los sitios turísticos más atractivos de cada uno de los mencionados países en varias estaciones de autobús ubicadas en importantes vías públicas de la ciudad de Taipei.

Leyenda: Campaña publicitaria en estaciones de autobús de Taipéi promueve  Centroamérica como destino turístico

Taiwán ha ayudado muchísimo en la región a establecer estrategias de desarrollo económico y de cooperación, para que los países hayan avanzado. Taiwán tiene mucho que ofrecerle a Centroamérica y esperemos que en un futuro quizás se pueda mejorar esa tendencia y regresen las buenas relaciones con  Panamá y El Salvador y otros países de la región.

 

 

Rafael Orlando Flores

Director de operaciones de RCENI LATAM

“La verdad no existe, existen sólo los hechos la verdad la imponen los grandes medios y el poder detrás de ellos en las sombra”

No recibo dinero de ningún gobierno ni tampoco de algún grupo económico, los artículos que ustedes leen son producto de libertad absoluta, donde trato de escribir sobre los hechos porque sólo estos nos harán libres


Donaciones RCENI
Hector Figuera

Hector Figuera

CEO Fundador del portal RCENI Radio Centroamérica Internacional Audiovisualista Temático Antropocentrico especializado en composición.