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A fines de la década de 1980, en la víspera de Navidad, aparecen luces inexplicables en el cielo sobre Rendlesham Forest, Suffolk, Inglaterra. Los hechos tienen lugar fuera de RAF Woodbridge, utilizado en ese momento por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF).

El increíble contacto James W. Penniston

Muchas personas, se puede decir decenas, pertenecientes a la USAF fueron testigos de estos extraños hechos durante dos o tres días.

Esta peculiaridad es precisamente lo que refuerza la credibilidad de este hecho, pues hubo muchos testigos que dieron fe de lo sucedido, y no solo testigos civiles, sino también testigos militares.

El escenario de los hechos: el bosque de Rendlesham

Rendlesham Forest es propiedad de la Comisión Forestal y comprende alrededor de 5.8 millas cuadradas de tierra, está ubicado en el condado de Suffolk, aproximadamente a 8 millas (o 13 km) al este de la ciudad de Ipswich.

En ese momento, en la zona al norte del bosque había dos bases militares, las cuales estaban siendo ocupadas por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (un caso curioso).

¿Amenaza a la seguridad nacional?: El gobierno dijo que no, pero no fue un sí disfrazado

El Ministerio de Defensa de ese país negó la posibilidad de que estos hechos se conviertan en una amenaza para la seguridad nacional.

Sin embargo, tiempo después, se encontraron abundantes e importantes evidencias que indicaban que el Ministerio de Defensa estaba realmente muy interesado en investigar estos hechos y fue más allá de lo que todos esperábamos.

Suceden cosas extrañas en el bosque de Rendlesham

El 26 de diciembre, alrededor de las 3 a. m., una patrulla de seguridad informó luces extrañas cerca de la puerta este de RAF Woodbridge (Royal Air Force Station Woodbridge).

Los presentes inicialmente pensaron que las luces reportadas eran un avión derribado; sin embargo, algunos de ellos, luego de adentrarse en el bosque para investigar, vieron luces moviéndose entre los árboles y también pudieron apreciar la luz emitida por un objeto más grande que fue identificado como un OVNI.

Un soldado se encuentra con un ovni extraño: la entrega del mensaje

Uno de los soldados presentes esa noche en el bosque, de nombre James W. Penniston, encuentra un barco de origen desconocido -según narra-; El barco estaba en la superficie y en estado de reposo, por lo que el sargento Penniston no dudó en abordarlo.

Minutos después, cuando Penniston estaba al lado del ovni, decidió tocarlo. Penniston pudo sentir una sensación de calor luego de hacer contacto con el objeto, y también pudo ver una serie de símbolos, los cuales pudo escribir en su cuerpo, según dijo.

Algún tiempo después, Penniston se daría cuenta de que esto no era todo lo que había sucedido, y también encontraría un mensaje plantado en su mente.

La nave supuestamente ascendió después de este breve encuentro, y Penniston pudo ver el tren de aterrizaje triangular del objeto, que dejó tres huellas en el suelo, que permanecieron visibles hasta el día siguiente.

Tiempo después, en el año 1984, Penniston sufre una regresión hipnótica, y entre lo que pudo recordar, afirmó que la nave espacial que encontró venía del futuro, y que estaba ocupada por viajeros del tiempo, no extraterrestres como muchos supusieron.

Nótese que este incidente no consta en las copias de los informes del sargento, informes que se presume fueron entregados a sus superiores.

Al día siguiente… intentan encubrir la evidencia

En la madrugada del 26 de diciembre, se llamó a la policía local al lugar del presunto encuentro entre Penniston y la nave desconocida, y se encontraron las mismas estelas que, según el sargento, fueron producidas por el tren de aterrizaje triangular de la nave.

La policía informa que estas marcas pueden haber sido causadas por un animal. La gente de la zona también afirmó que sus animales de corral se comportaron de manera extraña esa noche.

Algunos aviadores de la base aérea, por otro lado, afirmaron haber visto un objeto metálico cónico, que estaba suspendido en una niebla amarilla, por encima de los árboles y con un círculo azul pulsante.

El supuesto objeto pareció percatarse de la presencia de los aviones y se alejó de ellos – narraron los aviadores – por lo que decidieron seguirlo y darle caza. Los aviadores informan sentirse mareados al acercarse al objeto.

Se supone que estas personas fueron interrogadas, amenazadas y obligadas a firmar documentos jurando guardar silencio.

Algunos incluso dijeron que los obligaron a firmar un documento que decía que el OVNI era un faro. Otros informes aclaran que los militares se vieron obligados a mantener la calma bajo la advertencia: “las balas son baratas”.

Sin embargo, en 2008, el teniente coronel Halt afirmó en una entrevista con el canal de noticias CNN que hasta ese día no había sido posible desclasificar información sobre el incidente

James W. Penniston, quien fue testigo de los eventos del día después de Navidad en 1980, un evento que, según él, cambió su vida.

Con una sólida carrera en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, Penniston se unió por primera vez en 1973, a los 18 años, después de un entrenamiento básico, fue reclutado en la Guardia de Élite del Comando Aéreo Estratégico (SAC)

En 1980, fue asignado al Ala de caza táctico y al Escuadrón de policía de seguridad en la Base de la Fuerza Aérea de Bentwaters.

Fue allí donde tuvo su extraño encuentro.

Durante su carrera recibió 27 condecoraciones militares, además de recibir una carta de agradecimiento del presidente. Se retiró en 1993.

El evento que presenció es ampliamente conocido como el asunto Rendlesham. Después de unos treinta años, Penniston habló ante una audiencia de unas 300 personas en «Back to Rendlesham Forest», y reveló que había información inédita.

Cuando Penniston había tocado la nave desconocida treinta años antes, había tenido una especie de shock telepático en su mente. Imágenes de unos y ceros, imágenes en su mente, que no desaparecieron hasta que las anotó más tarde en su casa en un bloc de notas que llevaba en ese momento

Era una especie de código binario. Los expertos creen que no existe un idioma más universal o más fácil de entender que las matemáticas (entre seres que hablan diferentes idiomas) y, por lo tanto, sería probable que si una civilización extraterrestre intentara comunicarse con la humanidad, podría usar números.

Penniston nunca reveló esta información, pero comenta que tras el incidente no dejó de soñar con ello y sobre todo con el mensaje que había recibido en código binario.

Nunca se tomó la tarea de tratar de descifrarlo debido a su conocimiento limitado, por lo que en octubre de 2010 confió 6 páginas de sus manuscritos de ceros y unos a un programador de computadoras con la esperanza de que pudiera traducirse en una oración significativa.

Esta es una imagen del cuaderno de Penniston donde anotó el mensaje binario recibido:

El programador transcribió todo el código binario a su computadora y luego de realizar una simple conversión obtuvo lo siguiente:

EXPLORACIÓNOHUMANIDAD6lÙÁ‰ ©&?#8216; É¡’©™Œ Ž?;UÐÓåI%9U=UMFORPLANETARYADVAN‰

:ª¤¨ †žžˆ’ ?39;‚¨Š†žœ¨’œ&?#170;ž¨ª¢§!±T ‘P?220;

Qué se puede extraer de:

Exploración de la humanidad

52°09’42532 No

13° 13’12.69 En el interior

SEGUIR)

PARA AVANCE (CE) PLANETARIO

El mensaje también contiene algunas coordenadas que corresponden a una antigua isla, ahora sumergida, la isla se llama HY Brasil, que según antiguas leyendas celtas, fue el hogar de una civilización miles de años adelantada a su tiempo.

Buscando en google maps las coordenadas indicadas en el mensaje, encontramos esta ubicación:

A menudo, en el fondo del mar poco profundo se pueden ver rastros o elevaciones que podrían hacer pensar que una isla antigua estuvo presente hace muchos siglos; sin embargo, en este caso, no se puede encontrar evidencia de esto.

Una idea un poco loca, pero que consideramos bastante posible es: “¿Por qué pensar que había una isla en ese lugar?

Podríamos abrir un poco nuestras mentes y dar cabida a la idea de que una nave nodriza flotante o una base alienígena podrían posicionarse en estas coordenadas; y que no se hundió, sino que se levantó…” ¿Qué opinas?

“La verdad no existe, existen sólo los hechos la verdad la imponen los grandes medios y el poder detrás de ellos en las sombra”

No recibo dinero de ningún gobierno ni tampoco de algún grupo económico, los artículos que ustedes leen son producto de libertad absoluta, donde trato de escribir sobre los hechos porque sólo estos nos harán libres


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Hector Figuera

Hector Figuera

CEO Fundador del portal RCENI Radio Centroamérica Internacional Audiovisualista Temático Antropocentrico especializado en composición.