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El año es 2022. Nuestro planeta superpoblado está experimentando un cambio climático catastrófico, las mega corporaciones tienen un poder excesivo sobre el gobierno y una vida digna es un lujo que solo el 1 por ciento puede permitirse.

No estamos hablando de la realidad en lo que vivimos, sino más bien estas son predicciones que se establecieron hace medio siglo en la película distópica “Soylent Green (Cuando el destino nos alcance)”. Cientos de películas han intentado visualizar el futuro; la mayoría no lo ha logrado. Pero hace unos 50 años, los guionistas de Hollywood nos revelaron nuestro destino.

Soylent Green, estrenada en 1973 y basada en una novela de Harry Harrison, fue inquietantemente profética.

Soylent Green o todo va a salir más bien tirando a regular-mal.

Está ambientada en el futuro lejano de 2022. Está protagonizada por Charlton Heston, quien interpreta un detective de la policía de York en un planeta que se parece mucho al nuestro. La trama se centra en una investigación de asesinato. Aunque lo más importante es que habla del consumo excesivo y como ha causado que los productos frescos se vuelvan escasos.

Una lechuga, dos tomates y un puerro cuestan 279 dólares, y un trozo de carne es el lujo casi inalcanzable. Es por este motivo que la población se ve obligada a alimentarse de los productos de la corporación Soylent, cuyos productos contienen “concentrado vegetal de alta energía”, o más bien hecho de carne humana. Por desgracia, esta predicción de Soylent Green también se ha cumplido.

El futuro ya está aquí

Un equipo de científicos de la Universidad Tecnológica de Delft en los Países Bajos ha logrado por primera vez insertar con éxito genes de músculos humanos en levadura de panadería. Los genes humanos en cuestión expresan una ruta metabólica que implica la descomposición de los azúcares para producir energía, el mismo mecanismo que forma parte de muchos trastornos comunes (incluido, entre otros, el cáncer).

Eso significa que la “levadura humanizada”  o Soylent Green diseñada podría abrir muchas puertas en los campos de detección de drogas e investigación del cáncer, demostrando de una vez por todas que, sí, la levadura puede servir como una excelente herramienta en el “arsenal” de un científico. Pero también, no, no eres el único que piensa que meter genes humanos en un poco de levadura de panadería es realmente aterrador.

«Parece extraño, ya que la levadura vive como células individuales y los humanos consisten en un sistema sustancialmente más complejo, pero las células funcionan de una manera muy similar”, dijo Pascale Daran-Lapujade, investigadora de TU Delft y autora principal de un nuevo estudio publicado en la revista Cell Reports, en un comunicado.

“En comparación con las células o tejidos humanos, la levadura es un organismo fantástico por su simplicidad de crecimiento y su accesibilidad genética: su ADN se puede modificar fácilmente para abordar cuestiones fundamentales. Muchos descubrimientos fundamentales, como el ciclo de división celular, se dilucidaron gracias a la levadura.”

La investigación también demuestra el poder de la edición de genes.

No solo trasplantaron los genes humanos a la levadura, también eliminaron los genes de la levadura correspondientes y los reemplazaron por completo con los genes del músculo humano.

“Se podría pensar que no se puede intercambiar la versión de levadura con la humana, porque es un proceso muy específico y estrechamente regulado tanto en las células humanas como en las de levadura”, añadió Daran-Lapujade. “Pero funciona de maravilla.”

De hecho, Daran-Lapujade y sus colegas se sorprendieron al descubrir que las enzimas que los genes humanos producían en la levadura eran sorprendentemente similares a las de las células humanas. Y el equipo no quiere quedarse ahí.

“Este es solo el punto de partida, podemos humanizar aún más la levadura y, paso a paso, construir un entorno humano más complejo en la levadura”, concluyó Daran-Lapujade.

Queda demostrado que los científicos han perdido completamente el norte. No se conforman únicamente con dar conciencia a la inteligencia artificial, que ahora quieran “humanizar” la comida. Y lo peor de todo es que el futuro distópico de Soylent Green se hace realidad, en el mismo momento que lo predijo. ¿Cuáles son los límites de la ciencia?

mundoesotericoparanormal.com

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Hector Figuera

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CEO Fundador del portal RCENI Radio Centroamérica Internacional Audiovisualista Temático Antropocentrico especializado en composición.